“Dijera el juego: Yo veo, veo… ¿O yo leo, leo…?”
Desde la experiencia personal, pensemos cuántas de las cosas y preferencias que adquirimos en la infancia siguen siendo vigentes o son determinantes en nuestra forma de ser y comportarnos. Probablemente, algunas se hayan convertido en costumbres, otras habrán quedado en el olvido y quizá otras más sean algo imprescindible en
