Enfoque de derechos

Los colores de la trata

El 30 de julio es el Día Mundial contra la trata. Es muy loable que la ONU declare este día y nos ayude a crear consciencia. Estas conmemoraciones generalmente me dan un sabor agridulce. Es triste es que la situación haya avanzado al grado de hacer necesario un día mundial.

 Dejando mis sentires de lado, me gustaría hacer consciencia de algunos aspectos. Si bien, este día se conmemora la lucha en contra de la trata en general, voy a enfocarme en la niñez.

Cuando se piensa en trata puede venir a la mente la explotación sexual de mujeres. La realidad nos lleva a caminos oscuros y terribles. Pues este fenómeno llega hasta la infancia. Desde tiempo atrás, las niñas han sido víctimas del comercio ilegal. Las edades de iniciación alarmantemente han ido disminuyendo. Los niños, que hasta hace algunos años por prejuicios se pensaba estaban a salvo, han duplicado las cifras de explotación.

Otros tintes

La trata tiene otros tintes, en apariencia menos alarmantes, pero que deben recibir igualmente atención, por ejemplo: la explotación laboral. Si bien es positivo que los adolescentes tengan sus primeras experiencias del mundo laboral, ya que encierra muchos beneficios. Esto debe contemplar ciertos criterios que en México están regulados por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. En términos generales: solo es aplicable a mayores de 15 años, en jornadas no mayores a 6 horas con un descanso intermedio, mientras no afecte sus estudios.

El reclutamiento de niños como soldados también es trata, aunque esto pueda sonar impensable en nuestro país, desafortunadamente pasa en otros, por ello, este tipo de medidas.

Probablemente estos fenómenos no son parte de nuestra experiencia personal. Sin embargo no cerremos los ojos ante situaciones que pueden estar presentes en nuestro vecindario, ciudad o país. Denunciemos, manifestemos nuestra inconformidad ante estas prácticas. Lo que hagamos por niñas y niños de otras familias, es como hacerlo por los propios. Digamos: ¡hasta aquí! Frenemos la trata.

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