Enfoque de derechosTrabajo con familias

¡Vivan las familias!

El 15 de mayo se celebra el día internacional de la familia. Fecha que, en 1993, Naciones Unidas decreta para conmemorar y reflexionar acerca de cómo los procesos sociales, económicos y demográficos afectan a las familias.

Lo primero que debemos entender es que el concepto de familia ha cambiado en los últimos años. Ahora es más amplio, parte de la idea que es un sistema vivo e interactuante que se encuentra en constante modificación. De ahí que el concepto vaya más allá del modelo tradicional compuesto por papá, mamá, hijas e hijos.

Un grupo familiar debe promover la pertenencia de sus integrantes, al mismo que tiempo que favorece su autonomía y desarrollo. Estas dos necesidades, en apariencia contradictorias, son complementarias entre sí; y es necesario que se efectúen en un medio social que no siempre colabora con los requerimientos de la familia.

¿Por qué deberíamos darles más importancia?

Las cuatro funciones principales de la familia son contener el dolor, generar esperanza, fomentar pensamiento y promulgar el amor.

Cuando nos referimos a contener el dolor hablamos de sobreponerse a los procesos de pérdida y separación propios de la vida. Siendo la propia familia el elemento que permite elaborar los procesos de duelo dando la posibilidad de poner un límite y contribuir a la salud mental.

Generar esperanza es tener una visión de futuro, de mantener el sentido de vida y lograr sostenerse en los cambios. Apoya la capacidad de adaptarse y recuperarse de las situaciones adversas.

La función de fomentar el pensamiento es poner la mente disponible para las emociones y pensamientos de otros y de uno mismo, A través de esta función cada miembro desarrolla la capacidad de pensar en los demás.

Promulgar el amor se refiere a la relación que se establece entre tú y el otro, que da la capacidad de reproducirla hacia terceros. Da seguridad, permite aprender de la vida, a vincularse de forma segura con los demás y adquirir los elementos para apreciar y enfrentar la vida.

De ahí la importancia que deben tener a las familias en el centro de las política públicas, Para que cada proceso social, económico y demográfico apoye su desarrollo y puedan ejercer sus funciones de forma adecuada.

¡Celebremos a la familia!

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