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La importancia de abordar temas difíciles con niñas y niños. Tercera parte.

Los cuidadores generalmente queremos lo mejor para las niñas y niños con los que nos relacionamos. Buscamos mantenerlos seguros y evitar que experimenten situaciones difíciles. Desafortunadamente, la vida de cualquiera tiene matices y no habrá manera de evitar algunos eventos. Saber manejar estas circunstancias es parte importante de la crianza y cuidado sensible. En esta tercera parte daremos algunas recomendaciones para evitar errores comunes y mejorar nuestro acercamiento a niñas y niños cuando es necesario abordar temas complejos.

Reconoce sus emociones

Muchas veces buscamos animar a las niñas y los niños cuando se sienten tristes o asustados. Los distraemos, minimizamos la situación o evitamos hablar del tema. Seguramente nuestra intención es prevenir que estas emociones se salgan de control, sin embargo, estamos provocando lo contrario. Cuando somos capaces de experimentar una emoción, sentirla, reconocerla y nombrarla, somos capaces también de procesarla. Evitar el tema puede generar que sientan vergüenza por lo que sienten, o crean que nuestro apoyo no está disponible. Escuchar lo que sienten y acompañar la exploración emocional puede ayudarlos a sentirse seguros y tranquilos de nuevo.

Ofrece la información necesaria

Los niños son muy sensibles al engaño; aunque nos parezca que han creído nuestra historia, generalmente saben cuando no estamos diciendo la verdad. Es importante ser honestos, estando siempre conscientes de la edad que tienen y su capacidad individual para procesar el evento. Mientras más pequeños son, podrán procesar menos información a la vez. Además de que ciertos detalles pueden ser demasiado impactantes y no es necesario que los sepan para comprender la situación. Nuestras respuestas deben permitir que comprenda lo que significa el evento, en un lenguaje simple y apropiado para su edad.

Construye seguridad

Brindar un ambiente físico y emocionalmente seguro es el primer paso para que los niños sean capaces de procesar situaciones difíciles y su significado. El respeto a las diferencias en la forma de procesar emociones es parte de la seguridad que necesitamos construir en nuestras comunidades y familias. No todos expresan emociones con la misma intensidad, pero eso no implica que no las sientan. Asegurarnos de que las emociones de todos están siendo consideradas, ayudará a los pequeños a entender su importancia y les facilitará el proceso de aprender a manejar sus emociones y las de otros adecuadamente.

Entrenar nuestra capacidad para ponernos en su lugar y pensar acerca de lo que sienten o piensan, es indispensable para descifrar cómo abordar temas difíciles con cada niña o niño en particular. Esperamos estas recomendaciones hayan sido de ayuda, recuerda que no hay cuidadores perfectos y la mejor respuesta la encontrarán juntos.

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