Enfoque de derechosNiñez trabajadora o en calle

Niñez en calle y modelo ecológico

La niñez en calle es un fenómeno complejo que requieren una visión sistémica para su entendimiento. La Organización Mundial de la Salud (2002) ha reconocido el modelo ecológico como una herramienta útil para el análisis de estos fenómenos pues contempla el papel que juega el ambiente y cómo distintos aspectos del contexto interactúan y se influencian mutuamente. Revisemos algunas ideas centrales e intervenciones que se deben contemplar en cada nivel de acuerdo con Thomas de Benítez, especialista en el tema:

Nivel individual

En este nivel se debe considerar que cada niño tiene una historia particular de violencia. Antes de salir a la calle han experimentado falta de afecto o rechazo, recibido malos tratos y negligencia severa, diferentes tipos de violencia y han sido testigos o ellos mismos han perpetrado actos violentos. Muchos no han contado con la posibilidad de asistir a la escuela o lo han hecho de manera inconsistente, por lo cual hay un deterioro de las habilidades de comunicación, cognitivas o académicas.

Presentan problemas psico-emocionales derivadas de las experiencias adversas en el ámbito familiar con frecuencia presentan síntomas de trauma y se exponen a más eventos potencialmente traumáticos al salir a la calle. Para lidiar con el ambiente desarrollan defensas que a la larga provocan más violencia y privaciones que distorsionan las habilidades interpersonales, lo que incrementa la conducta antisocial manteniendo la violencia hacia su persona y hacia quienes les rodean. Las intervenciones deben centrarse en atender estas características particulares.

Nivel familiar

La familia es el ambiente donde se desarrolla la niñez, el de la niñez que han llegado a calle está plagado de relaciones violentas o en estrés permanente. La crianza se lleva a cabo con métodos violentos severos y negligencia extrema. La pobreza y el desempleo se suman a la violencia minando las posibilidades de cuidado de las familias. En muchos casos puede haber ruptura familiar o descendencia no deseada. Existen problemas en la formulación del apego pues el tipo de relación impredecible y violenta desarrolla apegos desorganizados. Estas formas de relacionarse provienen de las experiencias de las madres y padres en su propia infancia que se repiten ahora con sus hijas e hijos.

Por ello se realizan intervenciones que preparen a las familias para llevar a cabo el cuidado de sus hijas e hijos, generar relaciones libres de violencia y promover apegos seguros. También realizar acciones que permitan la reintegración de niñas y niños con sus familias y vincular a las familias con redes de apoyo comunitarias que pueden sostener estos procesos.

Nivel comunitario

El nivel comunitario comprende el vecindario donde se encuentra la familia, muchas de estas se encuentran en zonas de pobreza, con índices de inseguridad, presencia de drogas o pandillas. Las familias en pobreza y violencia tienden al aislamiento, comúnmente se encuentran separados de la familia extensa o no cuentan con su apoyo. Se encuentran fuera de los servicios de salud, educación y apoyos sociales.

Con frecuencia no cuentan con un acta de nacimiento, por lo que la escuela pudo haber rechazado a sus hijas e hijos por falta de papeles para la inscripción o son expulsados por problemas de conducta o dejan de asistir por la falta de materiales escolares o uniformes. También las propias familias hacen procesos de autoexclusión al sentirse incomprendidos o intimidados. Asimismo, la migración juega un rol en la niñez en calle, moverse del campo a la ciudad en búsqueda de oportunidades puede afectar los lazos familiares y se pierde la red de apoyo vecinal que, sumado a la inequidad y los cambios que implican vivir en un nuevo lugar, pueden causar rupturas familiares y sociales exacerbando el fenómeno.

En este nivel, se recomienda introducir una cultura de respeto hacia la infancia. Entrenamiento a servidores públicos y quienes brindan atención directa. Brindar acceso a refugios o cetros de emergencia no violentos y otros servicios de apoyo. Desarrollar servicios que trabajen directamente en la calle con esta población. También, trabajar con organizaciones en la comunidad para desarrollar protección a la infancia contra la violencia.

Nivel social

De acuerdo con Nancy Scheper-Hughes (citada en Thomas de Benítez, 2007) la violencia estructural:

“Se refiere a la maquinaria social invisible de desigualdad que reproduce las relaciones sociales de exclusión y marginación a través de ideologías, estigmas y discursos peligrosos […] relacionada con la raza, la clase, el sexo y otras distinciones injustas. […] La violencia estructural «naturaliza» la pobreza, la enfermedad, el hambre y la muerte prematura, borrando sus orígenes sociales y políticos para que se den por sentados y nadie lo haga sea responsable excepto los propios pobres” (pp. 48).

Esta perspectiva permite ir más allá de culpar a las familias sobre la violencia o a los niños en calle por sus comportamientos y permite ver el papel de la sociedad en esto. No es justificar a las personas de sus acciones, con quienes ciertamente se debe intervenir, sino ir más allá y hacer prevención e intervención que incluya la violencia social.

En este nivel es recomendable considerar la violencia familiar no como un asunto privado sino un fenómeno de salud pública, por ejemplo: implementando programas de apoyo a las familias en diferentes ámbitos, aprobando legislaciones que protejan a la infancia y fomentando una cultura libre de violencia y de respeto hacia la infancia. También, abordonar la pobreza e inequidad desde movimientos económicos que incidan en los vecindarios por medio de inversión económica en las áreas, generación de empleo y prestaciones sociales. En este nivel es recomendable contar con políticas y sistemas de protección a la niñez que ha sufrido abuso y tener estrategias de afrontamiento con los recursos necesarios y experiencia en planificación y evaluación de los casos (Thomas de Benítez, 2007).

Bibliografía

Organización Mundial de la Salud. (2002). Informe mundial sobre la violencia y salud. Resumen. Washington, EU: Organización Panamericana de la Salud para la Organización mundial de la Salud.

Thomas de Benítez, S. (2007). State of the World´s Street Children: Violence. London, UK: Consortium for Street Children.

Foto: © eflon

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