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Regreso a clases después del COVID

Se habla de protocolos, guías y formas de operar para el regreso a clases después del COVID-19. En la mayoría de los casos son procedimientos para prevenir contagios y atender la salud de la población estudiantil y profesorado. Sin embargo, debemos prepararnos porque este regreso a clases no es el mismo, para la mayoría tendrá un nuevo significado por las experiencias vividas durante la contingencia.

Cuando este encuentro llegue, las personas serán diferentes

Debemos considerar que algunas personas regresarán fuertes y otras tristes por la pérdida de algún familiar. Encontraremos parte del alumnado confundido, inquieto, lastimado, con una rutina que ha durado más de año y que poco a poco tendrá que cambiar (otra vez).

Descubriremos historias donde las familias tuvieron que ajustarse a cambios y pérdidas, por ejemplo: que la mamá o el papá se quedaron sin empleo por la pandemia y quizá la familia tuvo que migrar para buscar nuevos ingresos. Otras donde las hijas e hijos tuvieron que ser llevados al otro lado de la ciudad o estado para ser cuidados por otras personas o familiares pues mamá y papá tienen que trabajar.

Ninguna persona será la misma que hace un año y ello impactará en el aprendizaje. Seamos amables, tengamos empatía, ya que cada persona vivirá el proceso de regreso a clases de manera diferente.

¿Qué hacer?

  • Considera que el regreso a clases es un cambio que se suma a los que ya se han vivido en un año y que cada quien lo procesará a su ritmo.
  • Revisen las reglas del salón de clases y pregúntense si aplican o hay que hacer ajustes. Recuerda que las reglas deben regular el comportamiento, no a la persona; y que deben ser creadas en conjunto por el salón de clases.
  • Crea una rutina de trabajo, compártela con el alumnado, eso les dará seguridad y certeza de lo que va a suceder cada día de clases.
  • Valida las emociones. Cuando nos encontramos ante una persona que da importancia a nuestras emociones, creamos un clima de confianza y seguridad. En un ambiente seguro es posible aprender.

Finalmente, reconoce que cualquier acción que hagas, por mínima que la consideres, para atender el mundo emocional hará un cambio en la manera de ver este regreso a clases.

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